Parvovirus canino (Parvovirosis)

Parvovirus canino (Parvovirosis)

¿Que es?

La parvovirosis es producida por un virus canino (parvovirus canino tipo 2), el cual tiene afinidad por tejidos del sistema digestivo, principalmente las vellosidades intestinales, así como también la médula ósea y sistema linfático una vez que ya se ha producido una infección importante. Este virus es altamente resistente al medio ambiente, por lo tanto, cuando un perro tiene parvovirus, éste puede estar durante años en el patio de una casa, jardín, etc.

(parvovirus canino)

La infección se produce luego que un perro con su sistema inmune débil, tiene contacto con secreciones de un animal infectado, principalmente heces fecales, este método de contagio se llama “vía de contagio oral-fecalismo”. Este virus llega a las vellosidades intestinales del perro, las cuales están encargadas de absorber los diferentes nutrientes de los alimentos, se instala en ellas, se replica y comienza a destruirlas, lo que produce una necrosis (muerte) de estos tejidos, desencadenando en el animal problemas graves de salud.

Este es un virus específico de los perros, pero podría afectar también a los zorros en la fauna silvestre. Esta enfermedad NO ES una Zoonosis (enfermedades que se pueden transmitir de los animales a los seres humanos).

(Cachorro de zorro Culpeo)

Los perros que se ven mayormente afectados, son cachorros de entre 1 a 6 meses de edad con un sistema inmune debilitado. Aunque también puede afectar a adultos y pacientes geriátricos, tanto a machos como hembras. Los cachorros, por una parte deben obtener la inmunidad adquirida desde la leche materna (anticuerpos maternos), y muy importante es que deben seguir el protocolo de vacunación indicado por su médico.

Una vez que el perro se contagia con este virus, los signos clínicos pueden comenzar a aparecer aproximadamente a los 5 a 7 días.

 

 

¿Cómo se ve?

Los perros que lamentablemente contraen esta enfermedad, comienzan a presentar decaimiento, anorexia (dejan de comer), vómitos, fiebre, diarreas, las cuales muchas veces son hemorrágicas (diarrea con sangre) y deshidratación. Los vómitos y diarreas producen una deshidratación importante en nuestros pacientes, es por eso que deben estar siempre atentos ante cualquiera de estos signos y acudir de inmediato con un médico veterinario.

Debido a que este virus destruye los intestinos de nuestro perro, comienza a haber una infección secundaria bacteriana a través de los intestinos, estas toxinas bacterianas ingresan al torrente sanguíneo y pueden producir un shock endotóxico debido a la bacteremia (bacteria y sus toxinas en la sangre) también conocido como septicemia.

(Hematoquecia o heces con sangre en cachorro)

Este virus es muy difícil de combatir, debido a las graves alteraciones secundarias, a la disminución de su inmunidad, perdida de electrolitos e infección de su sangre, produce la muerte de muchos cachorros.

Hay ciertas razas que tienen una mayor probabilidad de contraer parvovirus canino, estas son el Rottweiller y los Doberman, pero cualquier perro debilitado puede ser infectado por él.

Otras causas que podrían debilitar a un animal y hacerlo susceptible a contraer parvovirosis, son:

  • Parásitos internos
  • Distemper
  • Salmonelosis
  • Infecciones por E. Coli
  • Otras enfermedades que debiliten el sistema inmune del perro.

 

¿Cómo se diagnostica?

Es importante mencionar que no siempre que hay gastroenteritis hemorrágica (inflamación de la mucosa gástrica e intestinal, vómitos y diarreas con sangre), va a ser indicativo de parvovirosis, puede haber diferentes patologías que muestren estos signos. Debemos pensar que podría haber una infección bacteriana, parasitismo, cuerpos extraños, neoplasias, otros virus, etc.

¿Cuándo podemos sospechar de parvovirosis?

Si mi perro nació en una camada numerosa (mayor a 6 cachorros) y no recibió una buena alimentación por parte de la madre, si no está debidamente vacunado, si hubo contacto con otros perros posiblemente infectados. Todo esto, a parte de los síntomas mencionados anteriormente, podrían despertar la sospecha de esta grave enfermedad.

 

El diagnóstico definitivo lo hará el médico veterinario mediante exámenes de laboratorio, enviará muestras de sus heces fecales y muestras de sangre principalmente. Un método menos utilizado, es hacer un estudio histopatológico (biopsia) de los tejidos intestinales, donde se presencian estructuras celulares específicas producidas por esta enfermedad.

(frasco para toma de muestra de heces fecales)

(Toma de muestra sanguínea)

¿Cómo se trata?

El tratamiento va enfocado principalmente a corregir las alteraciones que se presencian, si el animal no está comiendo, se debe comenzar por la hidratación a través de vía venosa, esto es lo principal, ya que la deshidratación y perdida de electrolitos pueden agravar cualquier otro tratamiento complementario para combatir la enfermedad. Esto se hace en la clínica veterinaria, la hidratación debe ser lenta (hospitalización), pero urgente, esto es clave para tener un pronóstico a favor.

Una vez el animal se encuentra estable e hidratado, se comienza con tratamientos para combatir las infecciones bacterianas (antibióticos), evitar vómitos, muchas veces debido a la pérdida de sangre, se deben hacer transfusiones sanguíneas. El médico podrá usar diferentes compuestos para estimular la inmunidad del animal, comenzará con hidratación por vía oral una vez que se controlen los vómitos, indicará un régimen o dieta blanda, la cual contiene nutrientes de fácil absorción y poco invasivos para su sistema digestivo, esto dará tiempo a las vellosidades intestinales para su regeneración.

(hospitalización de pacientes)

Prevención

Es vital seguir el protocolo de vacunación por parte del médico, así como también es importante que el cachorro reciba todos los nutrientes por parte de su madre en el primer mes de vida.

Personas que tengan contacto con animales infectados por parvovirus, deben tratar de evitar al máximo el transporte del virus en sus ropas, zapatos, juguetes, caniles, platos, etc. El virus lo podemos transportar nosotros en nuestra ropa, así como los perros también pueden llevar el virus en su pelaje, cojinetes y cuerpo en general.

Si tuviste un perro en tu casa, que tuvo esta enfermedad, debes preocuparte de desinfectar de manera estricta el medio ambiente con cloro (lejía).

Si adoptas un perro y lo llevas a un hogar donde hubo parvovirus, se recomienda que este nuevo cachorro ingrese a ese ambiente con todas sus vacunas al día.

Ante cualquier duda o sospecha que tengas de esta u otras enfermedades, no lo pienses dos veces, contacta de inmediato a un médico veterinario, la salud de tu mascota depende 100% de ti, está en tus manos su bienestar.

(Vacunación en cachorro)


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